La actividad fue encabezada por el psicólogo clínico español Juan José Ruiz Sánchez, quien abordó herramientas terapéuticas centradas en la flexibilidad psicológica, la cohesión grupal y el trabajo clínico desde la experiencia compartida.
La terapia grupal como espacio de cambio, conexión y flexibilidad psicológica fue el eje central de la clase magistral “¿Cómo hacer FACT de grupo? Lo esencial”, organizada por el Departamento de Psicología y el Magíster en Psicología Clínica de la Universidad de Concepción.
La actividad, desarrollada en modalidad online el pasado 8 de mayo, estuvo a cargo del psicólogo clínico español Juan José Ruiz Sánchez, profesional de la Unidad de Salud Mental Comunitaria de Úbeda, Jaén, España, quien abordó herramientas y estrategias terapéuticas vinculadas al modelo FACT de Grupo, integrando elementos de la Terapia de Aceptación y Compromiso (ACT) y la Psicoterapia Analítico Funcional (FAP).
Durante la jornada, el especialista profundizó en el trabajo grupal como un espacio vivo de interacción terapéutica, destacando la relevancia de la cohesión, la validación y la construcción de vínculos dentro de los procesos clínicos. “El grupo puede transformarse en un espacio seguro donde las personas logren compartir experiencias, reconocer problemáticas comunes y desarrollar nuevas formas de relacionarse consigo mismas y con otras personas”, afirmó.
Ruiz Sánchez también abordó herramientas prácticas utilizadas en este enfoque, como la “Brújula” y la Matrix, una herramienta visual orientada a identificar aquello que acerca o aleja a las personas de lo que consideran valioso en sus vidas. A través de ejemplos y ejercicios experienciales, explicó cómo estas metodologías permiten trabajar la flexibilidad psicológica y favorecer procesos de cambio terapéutico.
Asimismo, el académico enfatizó la importancia de trabajar desde el “aquí y ahora” dentro de las sesiones grupales, relevando el papel de la experiencia compartida y la interacción entre participantes como parte fundamental del proceso terapéutico. “El grupo funciona también como un ‘espejo’, permitiendo a las personas reconocer patrones de comportamiento y formas de relacionarse que muchas veces pasan inadvertidas en otros contextos”, señaló.
La clase magistral convocó a estudiantes, profesionales y personas interesadas en las intervenciones grupales en salud mental, especialmente en contextos de atención pública, promoviendo la reflexión sobre modelos terapéuticos contemporáneos centrados en la experiencia, la conexión social y el trabajo colaborativo.
Por Carolina Herrera.